Tiempo para pensar

Sí, pensar. Porque nos pasamos todo el día haciendo y muchas veces nos hace falta tiempo para pensar.

Necesitamos tiempo para pensar:

Eso nos permite medir y reflexionar en qué invertimos nuestro tiempo y nuestra energía. Solo con esa inquietud ya hay un avance. También ayuda a pensar en la eficacia de lo que hacemos y en nuestros objetivos, no solo en la eficiencia.

Pensar es gratis y es el primer paso. Eso sí, tampoco hay que pensar demasiado: lo difícil es hacer. Es un equilibrio. Pero en una sociedad cada vez más atiborrada de información y cosas que hacer, muchas veces no tenemos tiempo para pensar.

Hay un momento en el que lo vas a pensar sí o sí. Un libro sobre los arrepentimientos al final de la vida resume cinco ideas que hacen pensar:

  1. Ojalá hubiera vivido la vida que yo quería vivir.
  2. Ojalá no hubiera trabajado tanto.
  3. Ojalá hubiera dicho lo que sentía.
  4. Ojalá hubiera mantenido el contacto con los buenos amigos.
  5. Ojalá me hubiera permitido ser más feliz.

La lección es sencilla: necesitamos tiempo para pensar. Quizá en el día, en la semana, en el mes o en el año. Sería bueno proteger esos minutos de descanso diario, el día semanal, los festivos y las vacaciones.

Pero claro, el día a día está lleno de responsabilidades. Aun así, siempre se puede hacer algo. La idea es ir desarrollando espacios y tiempos propios. Eso tampoco es nuevo: es el concepto de retiro.

Lo bueno es que puedes empezar ahora. ¿Qué tal regalarte un minuto para pensar?


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