Menos reuniones y más comidas

En varias reuniones que he tenido en mis proyectos salió la idea de proponer una cultura de Menos Reuniones y Más Comidas.

Mi esquema está basado en el teletrabajo y muchas veces concentro las reuniones en mis viajes o en momentos concretos de la semana. Y siempre digo que cuando viajo prefiero quedar a comer que reunirme para trabajar.

Reuniones

Los que trabajamos desde casa buscamos trabajar solos, de forma asíncrona, pero necesitamos las reuniones para trabajar juntos, tomar decisiones más rápido y cambiar el rumbo de los proyectos.

Pero, sobre todo, las necesitamos por la simple razón de verse cara a cara de vez en cuando.

Personas

Yo prefiero comer en familia o con amigos. No defiendo la idea de que la empresa es tu familia. Dentro del proyecto hay personas con intereses comunes con las que, además, es agradable comer. Y también es más eficiente.

Dos mundos

Abusamos de las reuniones porque es la decisión más fácil para resolver la tensión entre dos necesidades en el proyecto:

  1. La de gestionar.
  2. La de trabajar.

Paul Graham lo explica muy bien con la idea de los horarios de hacedores y de gestores.

Estrategias

Suelen funcionar aunque depende mucho del contexto:

En resumen

Si haces el cálculo del coste de una reunión y tomas el precio de tu hora, te sale mejor irte a tomar unos buenos mejillones o un arroz con bogavante.

Hacen falta menos reuniones y más comidas, ¿no?