Lecciones de Productividad (desde Cuba)

Hablar de productividad desde Cuba es para reír o llorar, pero para mí fue un cambio de contexto importante y una oportunidad para mejorar mi productividad.

Había grandes dificultades:

  1. Internet era caro, malo y algunos servicios no funcionaban.
  2. La infraestructura era complicada.
  3. La instalación y los trámites eran lentos.
Luces y sombras
Luces y sombras

Pero, a pesar de las dificultades, la gente busca soluciones paralelas y se lo toma con gracia. Y esa experiencia deja lecciones muy claras sobre productividad:

  1. El lugar de trabajo importa.
  2. El tiempo disponible importa.
  3. La movilidad afecta mucho a la productividad.
  4. Estamos infoxicados.
  5. La tecnología es solo una herramienta.
  6. Trabajar desconectado te hace ver que estar siempre conectado es estar siempre interrumpido.
  7. Hacer una cosa a la vez funciona mejor.
  8. Las rutinas importan.
  9. Flexibilidad y adaptación son parte del trabajo.
  10. La productividad es para vivir.

Y de esas lecciones salen también acciones concretas:

  1. Minimizar la operación hasta tener una oficina instalada.
  2. Priorizar el tiempo disponible para instalarse bien.
  3. Fortalecer la movilidad que sí importa, la del transporte.
  4. Preferir información que se pueda consumir sin conexión.
  5. Usar aplicaciones offline y sincronizar periódicamente.
  6. Limitar la conexión a bloques concretos del día.
  7. Definir horario con antelación.
  8. Una conexión, una tarea.
  9. Aprender a negociar con gente difícil.
  10. Relajarse, pero concentrarse.

La principal lección de cualquier cambio de contexto es que puedes reiniciar en cualquier momento. Muchas cosas que hacías no importaban tanto, y además las hacías mal. Eso no hace falta aprenderlo en Cuba: se puede aprender en cualquier parte.